Brodie Kostecki y Todd Hazelwood consiguieron una espectacular victoria en las 1000 Millas de Bathurst 2026, después de que Anton De Pasquale se quedara sin combustible cuando lideraba la última vuelta. Ford celebró un doblete en Mount Panorama, Dick Johnson Racing regresó a lo más alto del podio y la legendaria competencia australiana volvió a demostrar por qué es una de las carreras más emocionantes del automovilismo mundial.
Bathurst, Australia, 11 de octubre de 2026. El Repco Supercars Championship vivió una de las definiciones más dramáticas de su historia reciente durante la edición 2026 de las Bathurst 1000, disputada en el mítico circuito de Mount Panorama.
Después de 161 vueltas, casi seis horas de competencia y una intensa batalla estratégica entre Ford, Chevrolet y Toyota, Brodie Kostecki y Todd Hazelwood llevaron el Ford Mustang número 17 del Shell V-Power Racing Team a una victoria que parecía haberse escapado durante las últimas paradas en boxes.
La carrera tuvo un desenlace extraordinario. Anton De Pasquale, acompañado por Lee Holdsworth en el Chevrolet Camaro número 18 de Team 18, parecía encaminado a conquistar la prueba más importante del automovilismo australiano. Sin embargo, cuando solamente faltaban unos kilómetros para la bandera a cuadros, su automóvil comenzó a quedarse sin combustible.
Kostecki aprovechó la situación, superó al Chevrolet en Mountain Straight y se encaminó hacia una victoria que desató la celebración de Dick Johnson Racing.
El Mustang número 17 completó la distancia en 5 horas, 54 minutos, 4 segundos y 749 milésimas, superando por apenas 1,184 segundos al Ford Mustang número 888 de Will Brown y Scott Pye.
El tercer lugar correspondió a Zach Bates y Aaron Seton, quienes llevaron el Chevrolet Camaro número 10 de Matt Stone Racing al podio después de un fin de semana sobresaliente.
La edición 2026 de Bathurst quedará especialmente recordada por la combinación de velocidad, estrategia, resistencia mecánica y un desenlace que cambió completamente el resultado cuando la victoria parecía definida.
Kostecki y Hazelwood regresan a lo más alto de Mount Panorama
Para Brodie Kostecki y Todd Hazelwood, la victoria representó su segundo triunfo conjunto en las Bathurst 1000, después de haber conquistado la edición de 2024.
Esta vez, sin embargo, el resultado tuvo un significado adicional.
La pareja consiguió devolver a Dick Johnson Racing al primer lugar de la competencia más prestigiosa del calendario australiano, algo que la histórica escudería no lograba desde 2019.
Kostecki, campeón del Supercars Championship en 2023, volvió a demostrar su capacidad para competir bajo presión en uno de los circuitos más difíciles del mundo.
El piloto australiano protagonizó una remontada decisiva durante las últimas vueltas, después de que un problema en boxes complicara seriamente las posibilidades de victoria del Mustang número 17.
Hazelwood también desempeñó un papel fundamental, especialmente durante los primeros relevos, cuando consiguió mantener un ritmo competitivo y construir una posición favorable frente a los principales rivales.
La combinación entre el trabajo de ambos pilotos, la velocidad del Mustang y la capacidad de recuperación del equipo terminó siendo determinante.
La victoria representó uno de los momentos más emotivos para Dick Johnson Racing, una de las estructuras con mayor tradición en el automovilismo australiano y especialmente vinculada a la historia deportiva de Ford.
Una carrera que parecía controlada hasta las últimas vueltas
La edición 2026 de las Bathurst 1000 presentó una característica poco habitual: durante las primeras 156 vueltas no fue necesaria la intervención del Safety Car.
En un circuito conocido por sus accidentes, contactos y frecuentes neutralizaciones, esta situación obligó a los equipos a desarrollar estrategias basadas principalmente en el consumo de combustible, la degradación de neumáticos y el tiempo perdido en las paradas en boxes.
La ausencia de neutralizaciones también permitió que las diferencias entre los principales protagonistas dependieran directamente del rendimiento en pista y de la ejecución de cada detención.
Durante buena parte de la competencia, el Ford Mustang número 17 de Kostecki y Hazelwood se mantuvo entre los principales candidatos.
Sin embargo, una parada problemática relacionada con el cambio de frenos alteró sus posibilidades y obligó al equipo a recuperar tiempo frente a los rivales.
Mientras tanto, Team 18 desarrolló una estrategia que permitió a Anton De Pasquale y Lee Holdsworth posicionarse como los grandes favoritos para la victoria.
El Chevrolet Camaro número 18 consiguió establecer una ventaja estratégica que parecía suficiente para llegar al final en primera posición.
La situación cambió completamente cuando apareció el único Safety Car de la carrera.
El accidente de Chaz Mostert cambió la historia
A solamente cinco vueltas del final, Chaz Mostert sufrió un fuerte accidente en Forrest’s Elbow, uno de los sectores más técnicos y exigentes de Mount Panorama.
El piloto de Walkinshaw TWG Racing, que compartía el Toyota Supra número 1 con Fabian Coulthard, terminó contra las barreras y provocó la intervención del Safety Car.
El incidente representó un duro golpe para Toyota, fabricante que disputaba su primera temporada en el Supercars Championship y que llegaba a Bathurst con expectativas importantes después de sus victorias durante el año.
Mostert, campeón vigente del certamen y ganador de Bathurst en dos oportunidades, quedó fuera de competencia.
La neutralización reunió nuevamente a los principales protagonistas y transformó una carrera que parecía encaminada hacia una definición estratégica en una batalla directa por las primeras posiciones.
Cuando se produjo el reinicio, Kostecki todavía tenía por delante a Zach Bates y Anton De Pasquale.
El piloto del Ford número 17 necesitaba recuperar posiciones rápidamente si quería conservar alguna posibilidad de victoria.
Lo que ocurrió durante las últimas vueltas terminó convirtiéndose en uno de los momentos más recordados de la edición 2026.
De Pasquale perdió Bathurst cuando tenía la victoria en sus manos
Anton De Pasquale y Lee Holdsworth protagonizaron una actuación que estuvo a pocos kilómetros de convertirse en una de las grandes victorias de Team 18.
La estrategia del Chevrolet Camaro número 18 había funcionado durante buena parte de la competencia.
El equipo consiguió posicionar a De Pasquale al frente del pelotón y mantenerlo como principal candidato a la victoria en los momentos decisivos.
Sin embargo, el consumo de combustible terminó convirtiéndose en su mayor enemigo.
Durante el último relevo, De Pasquale recibió instrucciones para reducir al máximo el consumo, consciente de que el combustible disponible podía no ser suficiente para completar la distancia.
El Safety Car provocado por Mostert ofreció una oportunidad para ahorrar combustible, pero la neutralización no duró lo suficiente.
Cuando la competencia volvió a disputarse a velocidad de carrera, el Chevrolet continuó liderando, aunque con una situación cada vez más comprometida.
En la última vuelta, mientras ascendía por Mountain Straight, el motor comenzó a perder potencia debido a la falta de combustible.
Kostecki, que había conseguido superar a Bates, encontró entonces la oportunidad que necesitaba.
El Mustang número 17 pasó al Chevrolet y tomó el liderato cuando solamente quedaba completar el último recorrido de Mount Panorama.
De Pasquale terminó deteniéndose en el sector de The Chase, sin poder completar la carrera.
La imagen del Chevrolet inmovilizado, después de haber liderado en los momentos decisivos, reflejó una de las situaciones más crueles que puede experimentar un equipo de automovilismo.
Team 18 pasó de tener prácticamente asegurada su primera victoria en las Bathurst 1000 a quedarse sin resultado en la última vuelta.
La diferencia entre la gloria y la frustración fue, literalmente, el combustible necesario para recorrer unos pocos kilómetros.
Ford consigue un doblete en Bathurst
La victoria de Kostecki y Hazelwood estuvo acompañada por el segundo lugar de Will Brown y Scott Pye, quienes llevaron el Ford Mustang número 888 de Red Bull Ampol Racing hasta la bandera a cuadros.
La pareja de Triple Eight Race Engineering completó una carrera sólida y consiguió aprovechar las circunstancias del final para asegurar un resultado importante.
Brown y Pye terminaron a solamente 1,184 segundos de los vencedores, confirmando el excelente rendimiento de los Ford Mustang durante la competencia.
El doblete representó una jornada especialmente significativa para la marca del óvalo, que consiguió imponerse a Chevrolet y Toyota en la prueba más prestigiosa del calendario.
Para Triple Eight, el segundo puesto también tuvo importancia dentro de la clasificación de resistencia, ya que Brown consiguió asegurar la Enduro Cup.
El resultado confirmó la competitividad de los Mustang en Mount Panorama y reforzó la presencia de Ford en una temporada caracterizada por una mayor diversidad de fabricantes.
Zach Bates y Aaron Seton completaron un fin de semana extraordinario
El tercer lugar de Zach Bates y Aaron Seton fue otra de las grandes historias de Bathurst.
La pareja de Matt Stone Racing consiguió llevar el Chevrolet Camaro número 10 hasta el podio, completando un resultado especialmente importante para una estructura que continúa consolidándose dentro del campeonato.
Bates había sido protagonista desde la clasificación, cuando consiguió la pole position en el Top 10 Shootout.
El joven piloto demostró velocidad durante todo el fin de semana y mantuvo al Chevrolet entre los candidatos durante buena parte de las 161 vueltas.
En las últimas vueltas, Bates llegó a disputar directamente las posiciones de privilegio frente a De Pasquale y Kostecki.
Aunque no pudo conservar el segundo lugar, el tercer puesto representó una recompensa al rendimiento mostrado durante todo el evento.
Aaron Seton también desempeñó un papel fundamental en el resultado, especialmente durante los relevos en los que el equipo necesitaba conservar una posición competitiva sin comprometer el consumo de combustible.
El podio confirmó que Matt Stone Racing dispone de una estructura capaz de enfrentarse a los equipos más importantes del campeonato.
Jack Le Brocq y Harri Jones completaron un gran resultado para Matt Stone Racing
La cuarta posición correspondió al Chevrolet Camaro número 4 de Jack Le Brocq y Harri Jones.
La pareja de Matt Stone Racing terminó a 3,022 segundos de los vencedores y permitió que la escudería colocara sus dos automóviles entre los cuatro primeros.
El resultado fue especialmente significativo por la exigencia de una competencia de 1000 kilómetros y por la necesidad de mantener un rendimiento constante durante casi seis horas.
La actuación de Bates, Seton, Le Brocq y Jones confirmó que el equipo consiguió encontrar una configuración competitiva para Mount Panorama.
En una carrera donde varios de los principales favoritos encontraron dificultades, Matt Stone Racing aprovechó sus oportunidades y terminó siendo una de las estructuras más destacadas del fin de semana.
Matthew Payne y Will Davison terminaron quintos
El Ford Mustang número 19 de Matthew Payne y Will Davison consiguió finalizar en la quinta posición.
La pareja de Penrite Racing completó la competencia a 3,528 segundos de Kostecki, después de afrontar diferentes dificultades durante la jornada.
El equipo recibió una penalización de paso por boxes relacionada con una infracción durante una detención, situación que comprometió sus posibilidades de disputar el podio.
A pesar de este inconveniente, Payne y Davison consiguieron recuperar terreno y finalizar dentro de los cinco primeros.
La carrera también fue complicada para el otro automóvil de Penrite Racing, conducido por Kai Allen y Tim Slade.
Un problema con el conducto de refrigeración del freno delantero izquierdo obligó al equipo a realizar una intervención adicional.
La situación se complicó cuando Slade tuvo que regresar al automóvil para completar el mínimo reglamentario de vueltas correspondiente a los copilotos.
La detención prolongada terminó dejando al Mustang número 26 fuera de la lucha por las posiciones principales.
Toyota vivió una Bathurst de contrastes
La participación de Toyota representó uno de los grandes atractivos de la temporada 2026 del Supercars Championship.
La marca japonesa ingresó al campeonato con el Supra, enfrentándose directamente a los tradicionales Ford Mustang y Chevrolet Camaro.
Su primera participación en las Bathurst 1000 tuvo momentos positivos, pero también importantes frustraciones.
El resultado más destacado correspondió a Andre Heimgartner y Bryce Fullwood, quienes llevaron el Toyota Supra número 8 de Brad Jones Racing hasta la séptima posición.
La pareja completó una carrera consistente y consiguió terminar entre los diez primeros, un resultado importante para el fabricante en su primera experiencia en la prueba.
Sin embargo, las mayores expectativas estaban depositadas en Chaz Mostert y Fabian Coulthard.
Mostert llegaba a Bathurst después de haber conseguido una victoria con Toyota en la competencia de resistencia disputada en The Bend.
El accidente de las últimas vueltas terminó dejando al Supra número 1 fuera de carrera y privó a la marca japonesa de la posibilidad de conseguir un resultado destacado con uno de sus principales representantes.
Ryan Wood y Jaxon Evans, compañeros de Mostert y Coulthard en Walkinshaw TWG Racing, finalizaron en la vigesimocuarta posición.
La experiencia de Bathurst dejó información importante para Toyota, especialmente en términos de fiabilidad, estrategia y comportamiento del Supra durante una competencia de larga duración.
Mount Panorama volvió a demostrar por qué es una carrera única
Las Bathurst 1000 constituyen uno de los eventos más importantes del automovilismo mundial.
La competencia se disputa sobre 161 vueltas al circuito de Mount Panorama, un trazado de 6,213 kilómetros que combina largas rectas, curvas de alta velocidad, fuertes cambios de elevación y sectores de montaña extremadamente estrechos.
Los pilotos deben enfrentar un desnivel cercano a los 174 metros entre los puntos más altos y bajos del circuito.
La sección de montaña exige una precisión absoluta, mientras que Conrod Straight permite alcanzar velocidades cercanas a los 300 km/h antes de la exigente frenada de The Chase.
La prueba también requiere una coordinación permanente entre los pilotos titulares y sus copilotos, quienes deben compartir el automóvil durante una distancia superior a los 1000 kilómetros.
La estrategia de combustible, los cambios de neumáticos, el desgaste de los frenos y la gestión del tráfico representan factores decisivos.
La edición 2026 demostró que incluso una carrera relativamente tranquila en términos de neutralizaciones puede terminar con una definición completamente impredecible.
Durante 156 vueltas, los equipos desarrollaron sus estrategias sin intervención del Safety Car.
Sin embargo, un accidente en los últimos kilómetros y un cálculo de combustible insuficiente cambiaron por completo el resultado.

