Foto vía @TeamHendrick
El fin de semana de NASCAR en el Kansas Speedway dejó un espectáculo memorable, con una carrera que tuvo pole sorprendente, incidentes en prácticas y un desenlace dramático que definió el rumbo de los playoffs.
Clasificación y expectativas
El sábado, Chase Briscoe sorprendió con la pole position tras marcar una vuelta por debajo de los 30 segundos, superando a los favoritos y asegurando el primer puesto en la parrilla. Sin embargo, la previa no fue sencilla para varios pilotos: Ryan Blaney sufrió un golpe en prácticas que lo obligó a largar desde el fondo, mientras que Joey Logano y Austin Cindric también tuvieron complicaciones con neumáticos y contactos con el muro.
El panorama dejaba claro que, aunque Briscoe iniciaba adelante, la carrera sería una batalla abierta.
Carrera en Kansas: dramatismo hasta el final
Desde la largada, el ritmo fue intenso y los cambios en la punta constantes. Las estrategias de neumáticos y las detenciones en boxes marcaron la primera parte de la prueba, manteniendo a varios contendientes en la lucha.
El cierre fue vibrante. En las últimas vueltas, Chase Elliott ejecutó una maniobra perfecta, adelantando a Denny Hamlin y Bubba Wallace en la curva final para llevarse la victoria. Elliott selló así su clasificación directa a la siguiente ronda de los playoffs y confirmó su condición de candidato al título.
Hamlin y Wallace completaron el podio, mientras que Briscoe, pese a partir desde la pole, no pudo capitalizar su posición y se quedó fuera del top 3.
Consecuencias del resultado
Con esta victoria, Elliott se convierte en uno de los grandes favoritos de cara a la recta final del campeonato.
- El sistema de playoffs vuelve a mostrar su dureza: cualquier error o problema mecánico puede dejar a pilotos importantes en desventaja.
- La carrera en Kansas demostró que no basta con liderar, sino que hay que tener el auto y la sangre fría para atacar en el momento exacto.
La jornada en Kansas fue una muestra clara del ADN de NASCAR: velocidad, estrategia y un final donde todo puede cambiar en cuestión de segundos.

