Foto vía @IMSA
La edición 64 de las 24 Horas de Daytona volvió a convertirse en un espectáculo total de resistencia, estrategia y situaciones impredecibles en el icónico Daytona International Speedway, marcando el inicio de la temporada 2026 del IMSA WeatherTech SportsCar Championship con una carrera tan exigente como caótica.
Desde la bandera verde, la prueba impuso un ritmo intenso y múltiples desafíos. Las primeras horas estuvieron marcadas por incidentes en tráfico, contactos en el infield y neutralizaciones tempranas que obligaron a varios equipos a replantear sus planes antes de que la carrera entrara en su fase crítica. La tensión fue constante, con márgenes mínimos y una exigencia absoluta en cada relevo.
La noche se convirtió en el verdadero punto de quiebre. Una densa niebla redujo drásticamente la visibilidad y obligó a dirección de carrera a neutralizar la competencia durante un periodo históricamente largo. Este extenso tramo bajo bandera amarilla alteró por completo el orden, comprimió a la parrilla y convirtió la segunda mitad de la carrera en un ejercicio puramente estratégico, donde la paciencia fue tan importante como la velocidad.
Con el amanecer, Daytona volvió a la vida. El ritmo se incrementó, los errores se pagaron caros y la lucha por la victoria general se intensificó en la categoría GTP, con adelantamientos constantes y una presión creciente en cada stint.
Dominio y victoria absoluta en GTP
Tras 24 horas de competencia, el Porsche 963 número 7 de Porsche Penske Motorsport se quedó con la victoria general. El equipo ejecutó una estrategia casi perfecta, manteniéndose fuera de problemas y respondiendo con precisión en los momentos decisivos.
En el stint final, Felipe Nasr fue el encargado de sellar el triunfo, resistiendo la presión constante de sus perseguidores y cruzando la meta con una diferencia mínima tras una definición electrizante. Con este resultado, Nasr alcanzó su tercera victoria consecutiva en las 24 Horas de Daytona, consolidándose como una de las grandes referencias del automovilismo de resistencia actual.
Sus compañeros Julien Andlauer y Laurin Heinrich completaron una actuación sólida y sin errores, aportando consistencia y ritmo durante las fases más complejas de la carrera.
Victoria en LMP2: precisión y regularidad
El triunfo se construyó durante la noche y se confirmó en las últimas horas, cuando los principales rivales comenzaron a sufrir desgaste mecánico y errores por fatiga. La gestión del tráfico con los prototipos GTP fue clave para asegurar una victoria basada en disciplina y ejecución limpia.
En la competitiva clase LMP2, la victoria fue para el equipo CrowdStrike Racing by APR a bordo del ORECA LMP2 07 número 04.
El cuarteto campeón estuvo formado por:
- George Kurtz
- Alex Quinn
- Toby Sowery
- Malthe Jakobsen
Esta victoria en LMP2 fue resultado de una conducción sólida, estrategia eficaz en boxes y un manejo impecable del tráfico y las condiciones cambiantes de pista.
GTD Pro: Paul Miller Racing BMW
La batalla en GTD Pro fue una de las más reñidas de la jornada. El triunfo correspondió al BMW M4 GT3 EVO número 1 del equipo Paul Miller Racing.
Los pilotos que lograron la victoria en esta clase fueron:
- Neil Verhagen
- Connor De Phillippi
- Max Hesse
- Dan Harper
En una definición cerrada, Paul Miller Racing logró administrar mejor sus paradas y ritmo en las horas finales, superando por estrecho margen a fuertes rivales y asegurando un triunfo estratégico para el equipo.
GTD: Winward Racing Mercedes-AMG
La clase GTD también ofreció momentos de alta tensión y una pelea directa hasta la bandera a cuadros. La victoria recayó en el Mercedes-AMG GT3 número 57 del equipo Winward Racing.
Los pilotos que llevaron el Mercedes al triunfo fueron:
- Philip Ellis
- Russell Ward
- Indy Dontje
- Lucas Auer
Ellis y sus compañeros se impusieron en una intensa lucha en los últimos 30 minutos, incluyendo momentos de contacto con rivales, para asegurar un resultado valioso para Winward Racing en esta clase altamente competitiva.
Las 24 Horas de Daytona 2026 quedarán en la memoria como una edición marcada por condiciones extremas, neutralizaciones históricas y definiciones al límite. El triunfo de Porsche Penske Motorsport en la general, sumado a las intensas batallas en LMP2, GTD Pro y GTD, reflejó el altísimo nivel competitivo del IMSA.
Daytona volvió a demostrar que no se trata solo de velocidad, sino de resistencia mental, precisión estratégica y trabajo en equipo. El campeonato 2026 apenas comienza, pero la carrera más emblemática del calendario ya dejó claras las exigencias que marcarán el resto de la temporada.

